La zona donde se vertieron los primeros residuos hace 34 años ya está protegida con tierras y geocompuestos drenantes de agua y gas. Siete hectáreas con una inversión de 2,6 millones
La zona donde se vertieron los primeros residuos hace 34 años ya está protegida con tierras y geocompuestos drenantes de agua y gas. Siete hectáreas con una inversión de 2,6 millones