El Gobierno español calcula que la guerra en Oriente Medio restará entre una y cuatro décimas al crecimiento del PIB en 2026 y sumará un punto a la inflación, que se elevará al 3,1 %. Un golpe a la economía del Estado que, de momento, no cambia las previsiones oficiales de crecimiento, manteniéndolas en el 2,2 % para este año.