Disney ha llevado a cabo una nueva ronda de despidos que afecta a más de 1.000 trabajadores y coincide con las primeras semanas de Josh D'Amaro como director ejecutivo de la compañía, cargo que asumió el 18 de marzo. Entre las divisiones más perjudicadas figura Marvel Studios, donde se ha desmantelado prácticamente al completo el equipo de desarrollo visual.