Tras nueve meses cerrado para algunas obras de mejora, el mítico Labrit ha repartido hoy las primeras txapelas de su nueva era y, a puestos a elegir, difícilmente podía tener un regreso más hermoso el frontón que el año que viene cumplirá 75 años. Al margen de las novedades, el frontón situado en el corazón de Pamplona ha recuperado su esencia habitual, con un gran ambiente, y las gradas llenas hasta arriba, con cerca de medio millar de pelotazales que se han tenido que quedar fuera. No suele ser fácil ni habitual, pero la final también ha estado a la altura; equilibrada, disputada y que ha mantenido la emoción hasta el final, en la que Sagardui-Gaminde, las actuales campeonas del Parejas, se han reafirmado como la pareja más en forma de la actualidad, superando a Ruiz de Infante-Erasun por 22-20. Para redondear la jornada, las chicas del club Aldatze – Ana Calvo, Ruth Iturbide, Naroa Iturain e Izaskun Sola-, pioneras en pelota a mano femenina en Navarra hace 10 años, han recibido un homenaje tan caluroso como merecido. Imposible pedir más.