En las fiestas de pueblos y ciudades, en parques de atracciones e incluso en centros comerciales es habitual encontrar un espacio en el que una persona, a cambio de unas monedas, puede intentar encestar todas las canastas que sea capaz con un balón de baloncesto, y según la cifra conseguida puede aspirar a algún regalo. Un entretenimiento que suele gustar a los jóvenes pero que recientemente se ha vuelto viral al tener como protagonista a una anciana de 83 años.