El 23 de diciembre de 2025, en plenas navidades, una joven foca gris de aproximadamente un año de edad apareció en la playa de Zarautz. Presentaba una marca en la cola, pero su estado general parecía óptimo. Más adelante, los veterinarios del Centro de Recuperación de Fauna de la Diputación Foral de Bizkaia, situado en Gorliz, comprobarían que en realidad estaba “enferma” y “muy débil”. Anteriormente, el animal había sido avistado en Hondarribia, visitó Zarautz y regresó de nuevo a este municipio. Normalmente, las focas grises (su nombre científico es Halichoerus grypus) tienen una esperanza de vida de entre 32 y 40 años.