Dice David R. Peralto que “somos un país de enfadados” y que todos deberíamos descubrir, como ha hecho él durante los 12 años que lleva al frente de la Fundación Teatro Joven, que “no hay nada mejor que trabajar en red y con agentes locales”. En su opinión, es la única manera de “alcanzar los objetivos” de cualquier proyecto. Y más, si se trata de uno que vincula cultura y educación y que genera montajes y talleres “con jóvenes” y “para jóvenes” que abordan cuestiones como la identidad sexual, el acoso escolar, la muerte, la inteligencia artificial, la violencia, el extremismo o el duelo.