Los pronósticos se han cumplido. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) confirmó este lunes un desplome histórico de su producción en marzo: casi 8 millones de barriles diarios menos, lo que se traduce en un recorte del 27,5 % respecto a febrero. Detrás de este frenazo se encuentran la guerra en Irán y el bloqueo en el estrecho de Ormuz, un cuello de botella que a día de hoy continúa vetado al tráfico mercante global.