Fernando Alonso vivió su momento álgido en la Fórmula 1 bien temprano, en las temporadas 2005 y 2006, cuando se proclamó doble campeón mundial, el más joven de la historia entonces. Pero para ello tuvo que poner fin a una de las épocas de mayor dominio en el Gran Circo, la que protagonizó Michael Schumacher a bordo del Ferrari entre el 2000 y el 2004, cuando el alemán contó sus temporadas por títulos.