“Si hay algo de lo que estoy orgullosa, es de ser gitana”. Silvia Jiménez Clavería expresaba esta mañana que, para ella, el Día Internacional del Pueblo Gitano es un día para “celebrar de dónde venimos”, aunque también para recordar a todos los gitanos que ya no están porque murieron en campos de concentración. “Han intentado de todas las maneras quitarnos nuestras costumbres, nuestra identidad y lo que somos, pero no lo han conseguido”, decía la joven. A la orilla del río Arga, representantes de familias y asociaciones gitanas han lanzado pétalos al agua, han encendido velas –un momento que comparten gitanos de toda Europa en su día– y han destapado una placa conmemorativa en honor a los 600 años que este pueblo lleva instalado en la península ibérica.