Sonreía de norte a sur y de este a oeste Josean Fernández Matxin, brujuleando alegría y felicidad, homenajeado en Basauri, su pueblo natal, donde el sol desplegaba su virulencia con descaro.
Sonreía de norte a sur y de este a oeste Josean Fernández Matxin, brujuleando alegría y felicidad, homenajeado en Basauri, su pueblo natal, donde el sol desplegaba su virulencia con descaro.