El administrador de Servinabar rompió su silencio para negar la existencia de una trama corrupta y el cobro de mordidas, aunque se negó a declarar acogiéndose a su derecho a no hacerlo.
El administrador de Servinabar rompió su silencio para negar la existencia de una trama corrupta y el cobro de mordidas, aunque se negó a declarar acogiéndose a su derecho a no hacerlo.