Los microcréditos o préstamos rápidos se han convertido en una trampa financiera para miles de consumidores en España. Lo que se promociona como una solución inmediata para gastos urgentes esconde, en realidad, un coste económico sin precedentes. Según los últimos datos de 2026, el producto más común —un préstamo de 300 euros a devolver en 30 días— presenta una TAE media del 4.963,02%, la cifra más alta registrada hasta la fecha.