Ese botón que aparece en el volante o en el salpicadero del vehículo con un símbolo en forma de triángulo rojo sirve para activar al mismo tiempo y de forma sincronizada todos los intermitentes del coche, los delanteros y los traseros (que son los obligatorios) y, si los hay, los laterales. Es lo que se conoce como luces de emergencia o, en inglés, los warning, que utilizamos a veces con la mejor de las intenciones pero que en muchas ocasiones lo hacemos de manera innecesaria o incluso incorrecta. Conviene, por lo tanto, repasar qué dice la normativa y cuándo es obligatorio proceder a activarlas.