Los territorios palestinos vivieron este sábado una jornada electoral de alto valor simbólico y logístico. Mientras que en Cisjordania ocupada la votación se desarrolló bajo la constante amenaza de los colonos, la ciudad de Deir al Balah, en el centro de la Franja de Gaza, volvió a ejercer el derecho al sufragio por primera vez en dos décadas. En un contexto de devastación tras años de ofensiva, el proceso se completó con una participación desigual del 40,6% en Cisjordania frente al 21,2% en Gaza, en unos comicios locales que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) califica como un "mensaje de libertad" y una reafirmación de su aspiración estatal.