Tener más de 14.400 personas esperando meses por una cita en Traumatología es, sin duda, un fracaso ético. Detrás de ese número hay personas mayores que han dejado de caminar y pacientes que solo logran pasar el día a base de fármacos. Mientras la respuesta sanitaria se retrasa, la calidad de vida de miles de navarros y navarras se resiente. La auditoría encargada por el Gobierno de Navarra para la mejora en esta especialidad ha sido dura: el sistema es débil porque -entre otros motivos- falta de orden y vigilancia. Tenemos agendas desorganizadas y un descontrol total sobre los horarios y la actividad real.