El escrutinio de las elecciones generales en Perú ha sumido al país en un estado de incertidumbre y alta tensión política. Mientras la derechista Keiko Fujimori (Fuerza Popular) tiene asegurado su pase a la segunda vuelta con un 17,06% de los sufragios, la batalla por determinar quién será su contendiente mantiene en vilo a la nación. Con el 93,11% de las actas procesadas, el izquierdista Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, y el ultraderechista Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, se encuentran en un virtual empate técnico.