Júlia de Paz Solvas (Barcelona, 1995) viene de la ESCAC (Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña) y eso se nota. En los últimos años, el gran cambio de la industria cinematográfica española se debe a dos cuestiones decisivas: la proliferación de mujeres directoras que escriben y desarrollan problemáticas que les resultan cercanas, íntimas y/o propias; y la consolidación de las llamadas escuelas de cine desde las que se han forjado maneras de mirar y narrar cada vez más alejadas de las viejas fórmulas del cine español hecho de naturalismo costumbrista, de drama rural y comedia zafia.