Con los nuevos contenedores con tarjeta las personas pierden el equilibrio mientras sostienen su basura, aprietan el botón, ponen su tarjeta y hacen maniobras con el pedal. Esto ha ocasionado ya muchos accidentes en la ciudad. La concienciación de las tres R (reducir, reutilizar y reciclar) es una buena idea pero no hay que olvidar que muchas personas mayores y personas con discapacidad cambian las bañeras por platos de ducha.