En la París-Roubaix, el Infierno del Norte encontró Wout van Aert el cielo para siempre. El paraíso para él. Al fin en paz consigo mismo. Nada como la victoria de los vencidos.
En la París-Roubaix, el Infierno del Norte encontró Wout van Aert el cielo para siempre. El paraíso para él. Al fin en paz consigo mismo. Nada como la victoria de los vencidos.