EEUU escenificó hace unos días lo que bien podría ser “Tras la línea enemiga 2” rescatando al militar derribado en Irán. Una operación con fuerzas especiales desplegadas sobre el terreno, múltiples aeronaves implicadas y enfrentamientos directos con unidades iraníes. Qué épica. Ahora bien, ¿se imagina que no es verdad? No la operación, sino su objetivo. Así lo cuentan en Xataka: “Alguien ha analizado las coordenadas del rescate: no solo no cuadran, apuntan a una misión muy distinta” que podría no ser otra que la de extraer (robar) el uranio iraní. Parece que esto (también) le salió a Donald Trump por la culata.