Un día como cualquier otro, la vida cambiará para una de las personas que, cada dos minutos, recibe un diagnóstico de cáncer en España. Y con ello, también la vida de sus familiares. Las preguntas se suceden en la cabeza y los sentimientos avanzan en todas direcciones. Comienza una nueva etapa de abordar el diagnóstico y el tratamiento, de ordenar prioridades, de consensuar decisiones, de reorganizar lo cotidiano. Y con ello, llega la experiencia del cuidado. ¿Qué necesita la persona que atraviesa un diagnóstico y tratamiento de cáncer? ¿Y qué necesita también la persona que, en su entorno familiar, camina a su lado?