La protagonista de esta situación es una trabajadora de un supermercado perteneciente a una conocida cadena del Estado español. Ocurre en Oviedo, y la mujer tiene 49 años, y ha conseguido cobrar la pensión máxima, 3.356,40 euros, después de que la Seguridad Social se la denegara en primera instancia. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha dictaminado en su favor.