Hace un par de días me desperté con la noticia de que el Parlamento Europeo había aprobado un nuevo reglamento que permitirá acelerar las deportaciones e incluso trasladar a personas migrantes a centros fuera de la Unión Europea. Titulares como: “Un ICE en Europa” o “¿Europa está creando su propio ICE?” inundaban internet. A muchas personas esto puede sorprenderles, incluso asustarles. A mí no.