A quien no es ingeniero le basta con esa frase de “lo que está bien, mejor no tocarlo”, que es la manera de expresar que mejor no enredar y estropearlo. Los que se las ingenian para progresar e ir más allá, buscando los límites, se agarran a otro modo de ver las cosas. “Lo que está bien hay que mejorarlo”. La excelencia y la evolución van implícitas en ese modelo.