¿Quién no ha ido a la playa de pequeño, o no tan pequeño, y se ha puesto a jugar con la arena? Construir castillos, dibujar formas o escribir nombres es casi una experiencia universal ligada a la infancia, al verano y a la libertad. Precisamente eso es lo que hace Isar Lur, aunque llevado a un nivel mucho más alto.