Un británico de 76 años, Jon Ruben, fue condenado este viernes a 23 años y diez meses de cárcel por abusar de niños durante campamentos de vacaciones, a los que previamente sedaba con caramelos que contenían sustancias tranquilizantes.
Un británico de 76 años, Jon Ruben, fue condenado este viernes a 23 años y diez meses de cárcel por abusar de niños durante campamentos de vacaciones, a los que previamente sedaba con caramelos que contenían sustancias tranquilizantes.