Ya se sabe que en campaña electoral los políticos están dispuestos a todo. Y no hablamos de elevar el tono, insultar o mentir, que también, sino de realizar actividades que nunca harían con tal de parecer cercanos al pueblo y de tratar de arañar algunos votos. Las elecciones autonómicas en Aragón se celebran este domingo y, como desde Madrid se percibe a esa comunidad como extremadamente rural, no es raro ver a candidatos visitando granjas, tierras cultivadas o fábricas.