Se sabía, o más exactamente, se tenía la general impresión de que Grok, la inteligencia artificial de X, la antigua Twitter, funcionaba como la más descarada y algo macarra entre los distintos modelos generativos de chatbots. Ahora, un estudio de la Liga Antidifamación (ADL) publicado recientemente y que ha registrado importantes deficiencias en los principales modelos de inteligencia artificial (IA) “para detectar y contrarrestar contenido antisemita y extremista” apunta que el modelo de IA de Elon Musk, Grok, es el chatbot más antisemita.