Gotzone Mariñelarena dejó de andar con 35 años. Nació con espina bífida –una malformación congénita que afecta a la columna vertebral y a la médula espinal provocando fallos del sistema locomotor– y durante años, aunque con dificultad, pudo caminar gracias a un aparato en las piernas que le permitía mantenerse erguida. Ahora tiene 51 años y desde hace casi dos décadas se mueve con una moto eléctrica para personas con movilidad reducida.