La animación, realizada con las técnicas de stop-motion y time-lapse, ha entrado en el Horno de la Ciudadela de la mano del artista Daniel Llaría. Hasta el 29 de marzo puede visitarse la sugerente instalación Medrando y otras animaciones, en la que la videocreación, trabajada desde un pensamiento escultórico, sirve como lenguaje para hablar de cuestiones vitales como la identidad de clase o la subjetividad.