Prometí no escribir una sola palabra desde mi último artículo sobre el particular. Lo prometí de ese modo en el que se cierra una caja con doble vuelta de llave y se tira caja y llave al mar. Así de rotunda e incontestable fue mi decisión.
Prometí no escribir una sola palabra desde mi último artículo sobre el particular. Lo prometí de ese modo en el que se cierra una caja con doble vuelta de llave y se tira caja y llave al mar. Así de rotunda e incontestable fue mi decisión.