Una quincena de ejemplares de la raza escocesa Galloway pastarán durante unos meses en la ladera del monte Ezkaba, cerca de donde se quemó hace casi cuatro años y se ha repoblado en parte para crear un bosque de absorción
Una quincena de ejemplares de la raza escocesa Galloway pastarán durante unos meses en la ladera del monte Ezkaba, cerca de donde se quemó hace casi cuatro años y se ha repoblado en parte para crear un bosque de absorción