Adamuz sigue todavía marcado por el silencio tras la tragedia ferroviaria que ha dejado al menos 43 víctimas mortales. A medida que pasan las horas, nuevas informaciones comienzan a perfilar qué pudo suceder en el punto exacto donde un tren de alta velocidad de la compañía Iryo descarriló y acabó colisionando con un Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario.