Barrunta debilidad. Cuando un ejército está en apuros, llama a los reservistas. En vestuario se diría fondo de armario. María Chivite ha llamado a reservistas fieles y ha rescatado ropa usada de su fondo de armario para afrontar una crisis de gobierno en el tramo final de legislatura. Crisis restringida al cupo socialista del Ejecutivo. Para ser intocable, no puede tocar a sus socios. Así que la necesidad de un “nuevo impulso político y de gestión” solo tendría dos damnificados: incierto e injusto. Por resultados habría más candidatos al relevo. La recuperación de Javier Remírez para la vicepresidencia 1ª y la portavocía del Gobierno demuestra la prioridad de la ortodoxia partidista sobre la discreta incomodidad crítica del saliente Javier Taberna.