A Eneko Aguilar le está sonriendo el fútbol en esta segunda vuelta de competición. El navarro ha sabido darle la vuelta a una situación deportivamente hablando complicada, y ahora sonríe en Sabadell, donde, en apenas cuatro partidos, ha logrado romper una racha negativa de diez temporadas del conjunto arlequinado. El exjugador de Osasuna anotó este miércoles el penalti decisivo en la semifinal de la Copa de Catalunya ante el Nàstic de Tarragona y consiguió el billete blanquiazul para la final, una década después de la anterior, en un curso en el que el conjunto catalán también está peleando por conseguir el regreso a Segunda División.