No sueltan presa Antonio Garamendi, presidente de la patronal CEOE, ni Yolanda Díaz, vicepresidenta española, aunque la tienen cogida por las hojas, como al rábano. El equilibrio entre salario justo y sostenibilidad de las empresas no va de lo que ganan la una y el otro. Va de que ni un salario mínimo garantiza por sí solo un poder adquisitivo suficiente frente a los precios ni un sueldo de miseria asegura el éxito empresarial. Pero es más morbosillo, y estéril, debatir los emolumentos de Antonio y Yolanda.