Cuando una empresa sufre un ciberataque, los datos personales de sus clientes pueden quedar al descubierto. No es un hecho hipotético ya que, organismos y compañías como Air Europa o la Dirección General de Tráfico (DGT), ya han sido víctimas de estas acciones. En estos casos, los ciberdelincuentes pueden filtrar la información que han obtenido de los usuarios o incluso venderla en el mercado negro.