Las intensas lluvias de las últimas dos semanas, especialmente en las cabeceras de muchos ríos en el norte y el Pirineo –donde se llegaron a registrar más de 200 litros por metro cuadrado–, han elevado el agua almacenada de los embalses 15 puntos en una semana, del 74% que se registraba el lunes de la semana pasada al 88% de capacidad al que se encontraban este lunes los pantanos navarros.