Frente al ruido político que está rodeando a la derogación de la Ley Foral de los docentes de religión, la defensa de los principios de igualdad, mérito y capacidad en al acceso a la función pública, y la diligente y transparente utilización de los fondos públicos de la Administración foral, ideas en las que entendemos que nos encontraremos el conjunto de los y las demócratas, requieren de avances legislativos.