Durante años, aplicar lápiz negro en la línea de agua de los ojos ha sido uno de los trucos más populares para dar más intensidad a la mirada. Sin embargo, lo que antes se asociaba a looks sofisticados o misteriosos, hoy se considera un error de maquillaje, especialmente a partir de cierta edad. Expertos en belleza coinciden en que este gesto puede hacer que los ojos parezcan más pequeños, más cansados y visualmente más envejecidos.