Recuerda que era un domingo por la mañana y que viajaba en el coche a su casa de Ciriza con su perrito. De repente, sono el móvil y, si bien pensó en no hacerle caso, se fijó en que se trataba de un número largo y tuvo el pálpito de que podía ser una noticia importante. Se apeó en un espacio de la cuneta, respondió al teléfono y, al otro lado le dijeron: “Yolanda, hay una alerta de trasplante. Ven al hospital cuanto antes”. Discurría el año 2021 y Yolanda Gironés Gaite, que tan solo llevaba una semana en la lista de trasplantes y que enfilaba su noveno mes con un tratamiento de diálisis en su casa, empezó a ver la luz de un alargado túnel. Ahora, con el paso del tiempo, cuenta así su historia hasta llegar ahora a una sentencia que le ha devuelto la incapacidad total para ejercer su puesto de trabajo como charcutera y que, por tanto, le reconoce una prestación. Todo conviene recordar que Yolanda, aunque la sentencia sea firme, aún no ha cobrado lo que le corresponde por parte de la Seguridad Social.