A la tele siempre le han gustado más las citas a ciegas que el amor consolidado, porque las citas a ciegas son siempre algo nuevo e imprevisible, mientras que el amor es un muestrario de rutinas y renuncias.
A la tele siempre le han gustado más las citas a ciegas que el amor consolidado, porque las citas a ciegas son siempre algo nuevo e imprevisible, mientras que el amor es un muestrario de rutinas y renuncias.