No llevamos todavía ni 40 días de este año 2026, y prácticamente no ha dejado de llover en ninguno de ellos. Sin haber llegado todavía al nivel del bíblico diluvio universal, con sus 40 días y 40 noches de agua y del que solo se salvaron Noé, su familia y las parejas de animales que metieron en su arca, el tren de borrascas que viene del Atlántico ha castigado la península ibérica con, de momento, seis vagones consecutivos: Goretti, Harry, Ingrid, Joseph, Kristin y Leonardo.