Los dylanitas, como toda secta, tenemos nuestros ritos. Uno de ellos es buscar parecidos a las canciones. Tenemos –unos más que otros– tan estudiado el cajón de canciones de El Maestro que casi cualquier cosa que sale a la calle y que nos recuerda mínimamente a alguna tonada suya enseguida nos ponemos a calentar el chat de whatsapp. Nos ha pasado con la última canción de Bruce Springsteen –Calles de Minneapolis– al hilo de los dos terribles asesinatos cometidos por la policía de fronteras y de inmigración de Trump, un tema que el propio Springsteen reconoce haber compuesto en pocas horas y que narra los hechos y los denuncia.