Ha habido salsilla esta semana en redes sociales -básicamente en X, lo que antes era Twitter- al hilo del cierre de una librería en Madrid. La librería, una de las miles que hay en España, contaba con un nombre así llamativo, llevaba 15 años abierta y en ella, amén de comprar libros, también te podías tomar algo. Los dueños, por lo que anunciaron en redes, criticaban la gentrificación del barrio como causa del cierre e incluso decían “puto capitalismo”. Bien.