Pérez-Reverte considera que los corresponsales de guerra desplazados a los conflictos internacionales entre los años setenta y ochenta fueron la "última garantía" de que lo que se "contaba era verdad"
Pérez-Reverte considera que los corresponsales de guerra desplazados a los conflictos internacionales entre los años setenta y ochenta fueron la "última garantía" de que lo que se "contaba era verdad"