La compañía Riart se inventa un palíndromo (Ragoh / Hogar) para el título de su convincente propuesta: una narración que parte del hogar construido por una pareja que lo de-construye, con sus peripecias personales (ragoh) y lo vuelve a componer. Así comienza, con la proyección del visual de una casa en un enorme cuadro (pantalla) en negro, en una imagen un tanto pictórica. Man Ray va a estar presente en la función, y, en este comienzo, más concretamente para nosotros, el pintor Iñaki Lázcoz y sus construcciones en fondos y marcos grandes. Idoia Rodríguez (la recuerdo del pasado año en una producción sobre Oteiza en Villava), y Rafa Arenas, los dos componentes de la compañía, comienzan sus movimientos con pasos balbuceantes, robóticos, como moribundos que tratan de levantarse, en un ambiente oscuro y dramático.