Se llama Alejandro Catena Marugán (Móstoles, Madrid, 28/10/1994), mide 194 centímetros y el pasado domingo se elevó todavía un poquito más para conectar un soberbio testarazo en el último ataque de Osasuna que se convirtió en el gol de la victoria de su equipo, concretamente a escasos 15 segundos de que se consumieran los nueve minutos de añadido que había concedido el árbitro más allá de los 90 estipulados en el reglamento. Catena demostró así que es muy grande y selló una tan épica como agónica remontada que permitió a los rojillos celebrar sobre el césped la permanencia virtual y encarar la recta final del campeonato (quedan cinco jornadas) a dos puntos de Europa en el peor de los supuestos.