“Chicos, no puede terminar esta temporada mirando atrás y pensando ‘aquel día podía haber hecho más’. Y hoy es un día de esos. No puede terminar el partido y que penséis: ‘Tenía que haber hecho...’ y hablo de esfuerzo, no hablo de acierto”. Con estas palabras intentó arengar Alessio Lisci a sus jugadores antes del derbi ante el Athletic en San Mamés en la charla previa a que los futbolistas de Osasuna saltaran al terreno de juego. Sin embargo, la fuerza del discurso del preparador italiano choca con los rostros de sus pupilos, que reflejaban todo lo contrario.